BREVE HISTORIA DE CÍA. AZUCARERA DE LOS MOCHIS, S. A. DE C. V.
El fundador del Ingenio de Los Mochis, Benjamín Francis Johnston, llegó a la región procedente de Norteamérica en la última década del siglo XIX. Al iniciar el siglo XX, el Sr. Johnston, se encuentra ya aposentado en la Villa de Ahome, como un industrial de recursos, propietario único del Ingenio del Águila y dueño de alrededor de 16,000 hectáreas de un predio de terreno llamado “Los Mochis”; además de adquirir por concesión el 25% de las aguas del Río Fuerte, obtiene otra para construir un canal por el cual conduciría las aguas a él concesionadas hacia sus terrenos de “Los Mochis”. Una vez que puso en operación este canal, los terrenos de Los Mochis, hasta entonces en gran parte inhabilitados, fueron cultivados con caña de azúcar en una extensión suficiente para abastecer al Ingenio de Los Mochis, cuya construcción inició en el año de 1901.
Para ello, Johnston constituyó una sociedad que llevo el nombre de Sinaloa Sugar Co., a la que aportó tanto el Ingenio de Los Mochis como los terrenos del mismo nombre. La primera zafra se realizó en 1904, beneficiándose una superficie de 504 hectáreas. Con el tiempo, Johnston logró habilitar un pequeño distrito de riego de gravedad con superficie de entre 15,000 a 20,000 hectáreas, en las que el principal cultivo era la caña de azúcar, pero además se practicaban muy diversos cultivos, especialmente de hortalizas.
En 1917, Johnston constituyó la sociedad United Sugar Companies, S. A., dueña de los Ingenios del Águila y de Los Mochis, sociedad que operó con el mismo nombre aún después que el “Ingenio del Águila” dejó de hacerlo. En 1958, la sociedad cambio su denominación por la actual de “Cía. Azucarera de Los Mochis, S. A. de C. V.”
A la muerte de Johnston en 1937, sus sucesores continuaron con el negocio que quedó confinado a la fábrica de azúcar, debido a que los terrenos y haciendas fueron expropiados en favor de la constitución de diversos ejidos y con ellos la creación de una empresa ejidal (SICAE) que se dedicó a proveer caña al Ingenio.
El fracaso de la sociedad ejidal a principios de la década de los 50’s. estuvo a punto de provocar el del Ingenio, sin embargo, los directivos del Ingenio emprendieron una extensa y masiva investigación de variedades de caña y técnicas de cultivo, al mismo tiempo que en la región empezaron a abrirse nuevas tierras al cultivo, debido a la puesta en operación de la primera de las dos presas. Esta etapa se enmarcó con una tecnificación del cultivo de la gramínea que puso en el primer plano del País al campo cañero del Ingenio.
La última zafra de los inversionistas norteamericanos se desarrolló en 1960/61, con una molienda muy cercana a las 800,000 toneladas de caña y una producción de azúcar de 62,590 toneladas.
Concluida la zafra 1960/61, los inversionistas traspasaron el Ingenio al Grupo Sáenz, encabezado por el General Aarón Sáenz Garza, quien decidió ampliar la capacidad del Ingenio y en 1964 se tuvo la primer zafra de 1 millón de toneladas de caña; también construyó un segundo tandem de molinos que debería estar listo para operar a partir de la zafra 1965/66, para ello se realizaron siembras de caña con extensión suficiente para producir 1’500,000 toneladas de azúcar que deberían molerse en la zafra 1965/66.
Por diversas circunstancias la ampliación no estuvo lista sino hasta casi el final de la zafra 1965/66, con resultados muy por abajo de los estimados y quedando sin moler aproximadamente 400,000 toneladas de caña. La zafra 1966/67, inició con cañas quedadas, moliéndose un total de 1’972,000 toneladas de caña y una producción de 141,270 toneladas de azúcar. No obstante el esfuerzo desplegado y dado que las 400,000 toneladas de caña quedada se habían duplicado, existía un tonelaje de caña en campo superior al que era posible moler en el transcurso de la zafra. Tal circunstancia provocó el desquiciamiento del campo y una situación de desaliento entre los productores que los alejaron del cultivo.
Aún cuando en la década de los 70’s. se realizaron algunas zafras con buenos resultados operativos, no se logró evitar que el Ingenio fuera tomado por el Sector Oficial a finales de 1977. De esta etapa del Ingenio, lo más notable ocurrió en el año de 1989, en el que se decidió dejar de operar con 2 tandems ya que la producción de caña y sus rendimientos habían declinado significativamente y los parámetros de operación de la fábrica se encontraban muy por debajo de los promedios del País.
Al sobrevenir la venta de los Ingenios oficiales al sector privado, el Ingenio de Los Mochis fue adquirido en el mes de Octubre de 1990 por el Consorcio AGA. Dado el estado deplorable que presentaba el campo cañero de Los Mochis, la estrategia del Consorcio AGA fue aprovechar la capacidad de refinación de la fábrica de azúcar importando crudo en tanto se lograba la recuperación del campo y se ponía en órden la fábrica. La primera medida adoptada, una vez terminada la zafra 1990/91, fue la de dar de baja los terrenos improductivos y realizar en efecto una importación de azúcar cruda. En la década 1991-2001, la capacidad de molienda diaria se incrementó en más de 90% y en la misma proporcion la producción diaria de azúcar. En el mismo período, se invirtió para lograr seguridad en la operación del Ingenio, rehabilitando los equipos disponibles, sustituyendo los obsoletos, con el resultado de que en el trienio 2000-2002 se obtuvo el primer lugar nacional en menor tiempo perdido. Se incrementó la generación de energía y en forma muy especial se adquirió nueva tecnología para mejorar la calidad del producto, fabricando un azúcar con excelente color que es buscado por los industriales que utilizan azúcar como materia prima.
Las inversiones realizadas se han enfocado a eficientar el trabajo del Ingenio, reduciendo los litros de petróleo por tonelada de caña, menos pérdida de Pol en fabrica, mejorando la eficiencia en el uso y calidad del agua, ya que se optimizó su recirculación y su reúso bajando su consumo en un 92%. De esta manera, la capacidad del Ingenio es ahora suficiente para moler 1.3 millones de toneladas de caña y más de 95 mil toneladas de azúcar en menos de 6 meses.
Sin embargo, la falta de planeación de los inversionistas del Consorcio AGA descuidando el campo, provoco la disminución en la producción de caña y hasta el posible cierre del Ingenio a finales del 2009.
En Febrero del 2010 y después de una serie de negociaciones entre los inversionistas del grupo AGA, Empresarios Sinaloenses en unión con la empresa ED&F MAN, quien ya era socia minoritaria del Ingenio, adquieren la mayoría de las acciones iniciándose así una nueva etapa del Ingenio Azucarero de Los Mochis y el inicio de la zafra 107 de su historia.